lunes, 1 de febrero de 2016

BUSCA PLEITOS


LO BARATO SALE CARO


REFLEXIONES A PRIMEROS DE FEBRERO 2016

 

EL 23 DE ENERO DE 1958

No es la primera vez que este escribidor hacer una reflexión sobre tan memorable evento, pero comentaron los medios que encuestas realizadas el pasado 23 de enero de 2016 arrojaban que la mayoría de los entrevistados desconocían esa fecha e ignoraban su significado, lo que me obliga a retomar el tema.
Durante 17 años se ha tratado fallidamente de borrar la historia patria para hacer creer que aquella gesta emancipadora que en 1810 vio la luz no había terminado, y que, desde entonces hasta el presente, no hay pasado, sólo los próceres independentistas y sus herederos de la llamada revolución bolivariana; y, por otra parte, la fecha ha quedado registrada simplemente en los anaqueles de las bibliotecas donde los libros de historia dan cuenta detallada del significado de esa fecha. Veamos.
El año 1952, las Fuerzas Armadas desconocieron la voluntad popular expresada en los comicios para la elección de una Asamblea Nacional Constituyente y pusieron como Presidente Provisional al entonces coronel Marcos Pérez Jiménez quien posteriormente fue designado como Presidente Constitucional al amparo de la Constitución de 1953, un amañado texto constitucional hecho a la medida para un régimen dictatorial, en el que se preveía que el período presidencial tendría una duración de 5 años.
Para 1957 procedía, por tanto, convocar a elecciones para el siguiente período 1958-1963, pero los acólitos del régimen, junto con la jerarquía militar, optaron por realizar un plebiscito para que el pueblo se pronunciara por la continuación del para ese momento general Pérez Jiménez que, evidentemente, dio el triunfo al dictador porque el resultado había sido preparado en favor del régimen, con lo cual las esperanzas de la oposición y de los numerosos exilados políticos se fueron a pique. Fue el 15 de diciembre de 1957.
Pero resulta que la población caraqueña fue levantada de sus camas el 1º de enero de 1958 cuando un grupo de oficiales se alzaron contra el gobierno y la aviación militar sobrevolaba amenazadoramente con descargar sus bombas, mas Pérez Jiménez tuvo capacidad de acción y logró controlar la situación, frustrándose nuevamente las esperanzas de quienes deseaban la caída del régimen.
Sin embargo, grupos de civiles y de algunos militares disidentes continuaron trabajando en coordinación con la Junta Patriótica y lograron que el 21 de enero de 1958 se ejecutara una huelga general: Fue la puntilla que derribó al perezjimenismo pues, 2 días después, el 23, el dictador tomaba un avión rumbo al exilio, constituyéndose de inmediato una Junta cívico militar de gobierno, presidida por el contra almirante Wolfgang Larrazábal, que convocó, antes de finalizar el año, a elecciones libres y democráticas, ganadas por Rómulo Betancourt quien tomó posesión el 13 de febrero de 1959 para el primer período constitucional de lo que hoy conocemos como la república civil.
Ese es el significado del 23 de enero de 1958. En esa fecha se iniciaba de manera definitiva, una nueva etapa en la historia de la Venezuela contemporánea que, tristemente, finalizó 40 años después, en 1998.

VIOLACIÓN DE LA DOCTRINA JUDICIAL

El mes de enero ha estado conmovido con la instalación de la Asamblea Nacional y la solícita y devota actuación de los sedicentes magistrados de la Sala Electoral del Tribunal Supremo de Justica (“SETSJ”) quienes, cual obedientes tinterillos, mediante auto dictado en el proceso de amparo el 30 de diciembre de 2015 han declarado: “[…] procedente la solicitud de amparo cautelar, en consecuencia ORDENA de forma provisional e inmediata la suspensión de efectos de los actos de totalización, adjudicación y proclamación […]” emanados del Consejo Nacional Electoral, contra los diputados electos por el Estado Amazonas.
Es natural aunque sea contra natura que quienes hayan sido electos a dedo para ocupar determinados cargos públicos acaten con perruna fidelidad las órdenes que les sean dadas; y peor aún si esos sujetos, por primera vez en su vida en la cúspide del sistema judicial, sufren de agorafobia, esa terrible enfermedad que, como decía Piero Calamandrei, afectaba a ciertos jueces durante el fascismo, en Italia, que los hacía tan dóciles que preferían anticiparse a las órdenes de Il Duce para complacerlo; y de allí que los integrantes de la SETSJ no hayan tenido empacho - cortedad, vergüenza, turbación, según el DRAE- para contravenir la doctrina judicial sentada por la misma SETSJ el 4 de agosto de 2000 cuando ésta afirmó:
 “La proclamación de un candidato en un determinado cargo […] no puede ser suspendida o controlada a través de una acción de amparo constitucional otorgada a favor de quien lo pretende, pues en los procesos judiciales electorales cuando se impugnan actos como el referido, no es la protección individual de un derecho constitucional, sino el respeto a la expresión de la voluntad del electorado que oportunamente sufragó y eligió un candidato determinado, lo que priva, y ello conlleva a que la cuestión objeto del mismo sea de interés general. […]”.
Alguien dirá y no sin razón que el tema decidido por la SETSJ es un asunto político que no jurídico y que, por tanto, debe dilucidarse políticamente, siguiendo la doctrina del colaboracionismo de poderes; pero lo que es inadmisible en una democracia es que existan magistrados que, o desconocen la majestad de su cargo, o simplemente son empíricos leguleyos capeados de toga y birrete, malabaristas en la argumentación al genuflexo servicio del mandatario de turno, o como dijera el Secretario General de la OEA Luis Almagro: magistrados que “[…] arrastran en sus espaldas militancia política(http://runrun.es/nacional/243427/almagro-sobre-venezuela-sentencia-contra-diputados-opositores-es-un-golpe-directo-a-la-voluntad-de-electores.html).

SUGERENCIAS DE UN ESCRITOR

El brillante Arturo Pérez-Reverte ha publicado un artículo titulado INDECENTES (https://www.facebook.com/notes/catalu%C3%B1a-es-espa%C3%B1a/indecentes-arturo-p%C3%A9rez-reverte/272524082810423/), dirigido directamente ¨[...] al Gobierno español pasado, al actual y al que puede venir [...]" en el que propugna que "Juntemos firmas para que haya un proyecto de ley con “cara y ojos” para acabar con estos privilegios, y con otros" que él mismo denuncia en su artículo, pero que este escribidor piensa que, dadas las circunstancias de que en Venezuela se ha instalado el Poder Legislativo para un nuevo período constitucional parlamentario, las atinadas recomendaciones son de carácter universal, con ligeras diferencias que este escribidor se ha permitido glosar.
Una de las recomendaciones es de carácter administrativo o burocrático:
 “ELIMINEN la duplicidad de muchas Administraciones Públicas, suprimiendo organismos innecesarios, reasignado a los funcionarios de carrera y acabando con los cargos, asesores de confianza y otros puestos nombrados a dedo que, pese a ser innecesarios en su mayor parte, son los que cobran los sueldazos en las Administraciones Públicas y su teórica función puede ser desempeñada de forma más cualificada por muchos funcionarios públicos titulados y que lamentablemente están infrautilizados”.
La otra sugerencia tiene que ver con el trajinado tema de la ausencia de transparencia administrativa, vale decir, la corrupción, sobre el cual actualmente un grupo de abogados venezolanos está volcado a la preparación de un proyecto a ser sometido a la Asamblea Nacional venezolana:
HAGAN que los políticos corruptos de sus partidos devuelvan el dinero equivalente a los perjuicios que han causado al erario público con su mala gestión o/y sus fechorías, y endurezcan el Código Penal con procedimientos judiciales más rápidos y con castigos ejemplares para ellos”.
En cuanto a los correctivos que deberían implementarse, don Arturo utiliza ejemplos a los que califica como indecentes y que echa en cara a los políticos españoles y que este escribir imputa a los oficialistas que han gobernado a Venezuela por los últimos 17 años y que tienen que ver con la política económica, el salario mínimo, los elevados emolumentos de los funcionarios estatales versus los míseros sueldos de docentes y profesores universitarios, o hasta los médicos de la sanidad pública, el costo que representa para los ciudadanos sus comidas, autos oficiales, choferes, viajes (siempre en gran clase) y guardaespaldas.
No hay que ser muy perspicaz para darse cuenta que lo que dice don Arturo para España es válido en su totalidad para Venezuela.  

DE LA CIUDAD DE LOS TECHOS ROJOS A LA MÁS VIOLENTA DEL MUNDO

            “La ciudad de los techos rojos”, título de una obra del escritor Enrique Bernardo Núñez, era como se conocía a Caracas, la capital venezolana, porque aglutinaba numerosas casas coloniales con tejas rojas, con las típicas características de ciudades europeas, con plazas principales al centro,  y la Municipalidad y la catedral en su entorno.
Esa era la Caracas de antaño, la que en 1876 el poeta Juan Antonio Pérez Bonalde, en su poema “Vuelta a la patria”, denominara la “sultana del Avila”, en una estrofa que merece reproducirse:
“Caracas, allí está; sus techos rojos,
su blanca torre, sus azules lomas
y sus bandas de tímidas palomas
hacen nublar de lágrimas mis ojos.
Caracas, allí está; vedla tendida
a las faldas del Avila empinado,
odalisca rendida
a los pies del sultán enamorado”.
Era la Caracas colonial, aquella con bulevares y jardines, con espacios públicos en los que pasear por la Plaza Bolívar constituía una rutina para nuestros antepasados y una oportunidad para mostrar la educación caraqueña con un “buenos días”, “buenas tardes” y un “que tenga un buen día”, que solían escucharse de gente ataviada elegantemente -y también de otros “con su traje más decente” como dice Aquiles Nazoa en un soneto-, mientras departían con sus vecinos bajo las notas de la dominguera retreta municipal.
Por supuesto, el paso del tiempo y el desarrollo urbanístico de la ciudad, especialmente a partir de los años 50´s del s. XX, hizo que esa bucólica capital quedara en el recuerdo, para convertirse en la dinámica urbe de una Venezuela rentista que llevó a considerar a Caracas como una de las ciudades más modernas de la América de habla hispana, por lo menos hasta el año 2000.
Y es que, a partir de allí, la debacle: la violencia se ha ido apoderando de la otrora pacífica villa para colocarla hoy en día como la ciudad más violenta del mundo, según un estudio publicado por el Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal de México (CCSPJP), con una tasa de 119.87 homicidios dolosos por cada 100 mil habitantes, record nada envidiable.
 Qué le deparará el futuro a Caracas, en fin a Venezuela? Este escribidor no tiene la respuesta ante la incertidumbre que le ocasiona el que recientemente la Asamblea Nacional haya decretado una crisis humanitaria en el sector sanitario; y que el agudo periodista Daniel Lozano (http://www.lapatilla.com/site/2016/01/28/colapso-del-sistema-de-salud-de-venezuela-en-pleno-brote-del-zika/) haya dicho:
“Entre emergencias económicas, la mayor inflación del planeta, las ciudades más violentas del mundo y el caos sanitario, el venezolano siente como si todo se estuviera resquebrajando a su alrededor. Y todo ello con los primeros casos de virus zika propagándose por su territorio”.
En “EL DESEMPEÑO DEL SISTEMA JUDICIAL VENEZOLANO DENTRO DEL MARCO HISTÓRICO 1810-2010” (EJV, abril 2015), este escribidor se preguntó:
“¿Seguiremos pensando en que “Esto se perdió: esto se lo llevó el Diablo?”.

LA DESCALIFICACIÓN DE LOS MAGISTRADOS POR EL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA

En la apertura del año judicial 2016, el Presidente Nicolás Maduro dijo que solo reconoce al Tribunal Supremo de Justicia (“TSJ”) como árbitro para dirimir los conflictos del país y celebró "el esfuerzo" que se hace para construir un sistema de justicia "independiente" desde "la óptica de la revolución", agregando:
"Hay un solo poder árbitro que dirima todos los conflictos y tensiones que surjan, uno solo, así lo reconozco como jefe de Estado, el TSJ, único poder supremo para dirimir los conflictos o tensiones que surjan".
Estas palabras, pronunciadas ante un auditorio repleto de alborozados corifeos en el recinto de la máxima instancia judicial del país, han descalificado a los magistrados del TSJ como jueces independientes, y  mostraban el estado de ánimo presidencial al decir que estaba maravillado por el enorme esfuerzo de los magistrados para configurar un nuevo sistema de justicia, documentando que los magistrados están construyendo un sistema de justicia desde la “óptica de la revolución” para dirimir los conflictos o tensiones que surjan. Sus expresiones, que podrían entenderse como palabrería populista y decadente, contrarían el concepto de independencia judicial, es decir, que el juez no puede estar bajo la influencia o control de nadie.
La noción de independencia – “desvinculación de las partes”– requiere que el juez sea independiente de las partes en litigio, ya sea sin estar relacionado con ellas, o bien sin estar de ninguna forma bajo su control o influencia. Este aspecto de la independencia está basado en la idea de imparcialidad y es incuestionable en su exigencia; mientras mayor sea la desvinculación entre el juez y las partes, mejor.
Por otro lado, la judicatura debe ser independiente de las instituciones políticas y del público en general, manteniendo la desvinculación respecto de las partes sobre todo  que uno de los litigantes ante la corte sea otra rama del Estado. Es lo que se llama “insularidad política”.
Si los magistrados -cuestionados algunos de ellos por su torticero  nombramiento por la AN- han apostado por la doctrina del colaboracionismo de poderes y no han respetado los principios de independencia judicial, hay que concluir en que han dejado de cumplir sus funciones para convertirse en meros agentes de sus amos, en “[…] empíricos leguleyos capeados de toga y birrete, malabaristas en la argumentación al genuflexo servicio del mandatario de turno”, dicho de este escribidor en anterior reflexión.
Como expuso el diputado Juan Miguel Matheus,  “Reinstitucionalizar el país desde la Asamblea Nacional supone encontrar formas constitucionales que permitan liberar al poder judicial y rescatar al TSJ. […] Rescatar el TSJ es encontrar caminos para servir mejor a nuestro pueblo y ofrecer respuestas oportunas a lo que todos estamos padeciendo(http://informe21.com/politica/matheus-reconstruir-el-tsj-es-un-gran-desafio-de-la-an).




sábado, 23 de enero de 2016

REFLEXIONES A ULTIMOS DE ENERO 2016

Al padre Gustavo Sucre S. J., Secretario por décadas de la UCAB, venezolano culto e inteligente que supo desempeñar su magisterio con vocación y dedicación, en lo que lo acompañó por muchos años su gran amigo y recordado docente ucabista el padre Fernando Pérez Llantada S. J.., cuya memoria  también invoco. In memoriam.

EL APOLITICISMO MILITAR

La Constitución de 1961, publicada un 23 de enero para recordar para siempre el nacimiento de la democracia de partidos institucionalizada en la República civil que rigió hasta 1998 cuando el soldado ex golpista del 4 de febrero de 1992, Hugo Rafael Chávez Frías se convirtió en Presidente de la República, proclamaba en el artículo 132 el apoliticismo militar en los siguientes términos:
Las Fuerzas Armadas Nacionales forman una institución apolítica, obediente y no deliberante, […] al servicio de la República, y en ningún caso al de una persona o parcialidad política”.
Este dispositivo, de meridiana claridad y de fácil interpretación, permitió que durante 40 años las Fuerzas Armadas Nacionales se mantuvieran en sus cuarteles, como se dice coloquialmente, aunque en realidad cumplía a cabalidad con el mandato constitucional a sabiendas de que cualquier militar, al igual que cualquier civil, tenía el derecho de profesar la ideología política que deseara, siendo público y notorio que altos mandos de la milicia eran afectos a los partidos que participaban en el juego democrático sin hacer vida política y otros jugaban, como aquellos tristemente célebres del Samán de Güere, al coup d´etat.
La Constitución de 1999 fue más explícita que su antecesora de 1961 y amplió lo relativo al tema militar en un capítulo al que denominó DE LA FUERZA ARMADA NACIONAL, lo que implicó un cambio a la denominación que la precedía -FUERZAS ARMADAS NACIONALES- con la intención clara de efectuar modificaciones en las denominaciones de las instituciones, como fue el caso de la Corte Suprema de Justicia, que pasó a llamarse Tribunal Supremo de Justicia.
Pues bien, en el artículo 228 de la Constitución vigente, se lee:
La Fuerza Armada Nacional constituye una institución esencialmente profesional, sin militancia política, […] está al servicio exclusivo de la Nación y en ningún caso al de persona o parcialidad política alguna […].”; y en el artículo 330 de la Constitución vigente se lee:
“Los o las integrantes de la Fuerza Armada Nacional en situación de actividad tienen derecho al sufragio de conformidad con la ley, sin que les esté permitido optar a cargo de elección popular, ni participar en actos de propaganda, militancia o proselitismo político”.
De acuerdo a ambos dispositivos, es elemental deducir que el constituyente quiso que la FAN fuera una institución profesional sin militancia política, dándole el derecho a sus integrantes para ejercer el derecho al sufragio universal en los comicios pero a la vez les restringió el derecho a postularse para ejercer cargos de elección popular -diputado, gobernador, concejal, alcalde- y expresamente les prohibió participar en actos políticos que implicaran propaganda o proselitismo, y tampoco afiliarse a toldas políticas.
Fundamentado en tan claros principios programáticos fue que el Presidente de la Asamblea Nacional acertadamente advirtió a los militares activos que se mantuvieran ajenos a la política cuando recomendó a un “señor general” en el acto de la presentación del informe de cuentas del Presidente de la República que se despojara del uniforme si quería intervenir en la vida política nacional.
Por supuesto, a la milicia activa no le ha gustado que se la encasille en el calificativo de apolítica que, según el DRAE, significa “Ajeno a la política o que se desentiende de ella”, y por ello ha aventurado a alegar que lo que el constituyente quiso decir es que la FAN no tiene militancia política. Ciertamente que no es lo mismo ser apolítico o no tener militancia política, pero sabiamente el constituyente fue explícito cuando le prohibió hacer propaganda, tener militancia o hacer proselitismo político, lo que, sin duda conduce a la apoliticidad militar. 
En fin, la diatriba ha de seguir porque los militares venezolanos no quieren perder un espacio que han ocupado y defenderán sus presuntos derechos a actuar en el mundo de la política; pero  como ha dicho Fernando Mires (http://polisfmires.blogspot.com/2016/01/fernando-mires-notas-sobre-el-ejercicio.html).:
“La no adscripción política de las fuerzas armadas es una garantía que asegura la neutralidad profesional de los militares en el ejercicio de su profesión así como la libertad política de los militares en el ejercicio de sus derechos ciudadanos”.

EL VEJAMEN A LOS VISITANTES EN LOS CENTROS DE RECLUSIÓN

El tema no es novedoso, puesto que se remonta a la pena de prisión nacida en España en el siglo XVI como sustituto de las condenas a galeras o a trabajos forzados, cuando el reo era oprobiosamente tratado al considerarse la privación de libertad como un castigo y no como un alojamiento para la reeducación del delincuente; y  ello no ha evolucionado mucho si se toma en cuenta que constantemente las ONG´S de derechos humanos denuncian los malos tratos a los prisioneros.
Pero resulta que el tratamiento inhumano no se concentraba solamente en los detenidos, sino que se extendía a los visitantes de éstos, a quienes con frecuencia se les sometía a humillaciones de todo tipo, desde la simple requisa del cuerpo hasta el acoso personal obligándose a quienes acudían a ejercer el derecho de visita a despojarse de sus vestimentas para ser “inspeccionados” e, incluso, abusados sexualmente con el “manoseo” de sus partes íntimas por parte de sádicos e indeseables carceleros y vigilantes que, además, extorsionaban con el pago de sumas de dinero para permitirles el acceso. Los filmes sobre cárceles y carceleros han presentado escenas en las que hasta se exigían favores sexuales a las mujeres para facilitar las visitas a sus parejas.
Esta situación se agrava cuando se trata de personas privadas de libertad en establecimientos en prisiones militares por razones políticas, donde la vigilancia de los detenidos la hacen carceleros que forman parte del estamento armado pues, en esos casos, además de esa enfermiza desviación hacia el sadismo que generalmente afecta a los celadores, asumen posiciones políticas y toman partido por los gobernantes que mantienen encerrados a sus enemigos, con lo que extienden sus reprimidos resentimientos contra los familiares y visitantes de sus presos. Ejemplo de ello lo tenemos en el caso del injusta e ilegalmente procesado político Leopoldo López Mendoza, quien cumple condena en un centro de detención militar por obra y gracia de la sumisa voluntad de serviles funcionarios judiciales de cuyos nombres no quiere acordarse este escribidor, al menos en esta reflexión.
Ello explica lo sucedido recientemente con los vejámenes del que han sido objeto dos damas, Lilian Tintori y Antonieta Mendoza de López, en presencia de dos menores, hijos y nietos de ambas, respectivamente, cuando intentaban cumplir con su derecho a visitar a Leopoldo López Mendoza: Un militar y sus subordinados, en lugar de cumplir con la función de vigilar y controlar el acceso de esas personas, las acosaron con delincuencial conducta pero, además, adoptando una postura política, lo que es inadmisible en los militares, a quienes la Constitución prohíbe hacer propaganda, tener militancia o hacer proselitismo político.
Como ha dicho Alfredo Romero, Director Ejecutivo del Foro Penal Venezolano,  “[…] ya se ha hecho sistemático el trato cruel a los presos políticos y sus familiares. Casos como el de Leopoldo López, Vasco Da Costa, Leonel Sánchez, Yeimi Varela, Yoselin Prato, Marcelo Crovato, Juan Carlos Nieto y Gerardo Carrero son sólo algunos ejemplos”, agregando: “Muy poco o casi nada han contado los presos y sus familiares sobre los que les ha pasado. Y los que han contado algo, como Lilian Tintori, les puede asegurar que han sido más bien muy reservados en cuanto a detalles. Sobre todo las mujeres” (http://www.lapatilla.com/site/2016/01/20/alfredo-romero-hay-evidente-sana-y-trato-cruel-contra-presos-politicos/).
Estas humillaciones no pueden pasar bajo la mesa. Tienen que ser denunciadas no solamente a nivel nacional sino internacional ante organismos de derechos humanos y lograr la apertura de las investigaciones pertinentes destinadas a castigar severamente a los autores de tan abominables delitos. Luis Almagro, Secretario General de la OEA, ya ha repudiado los acosos contra Lilian Tintori calificándolos de un "atentado a la dignidad humana" (http://informe21.com/politica/luis-almagro-condena-los-hostigamientos-contra-lilian-tintori).
Por cierto, este escribidor no tiene ninguna relación de parentesco con un carcelero militar cuyo segundo apellido es SOSA, a quien las agredidas señoras señalaron como autor material e intelectual del maltrato del que fueron objeto, y del que @palmapedroa se ha expresado así:
“Quien ordenó la vejación a la esposa y a la madre de Leopoldo López en presencia de sus hijos es un ser despreciable y cobarde”.

INFLACION: LA CONFISCACIÓN DE LAS REMUNERACIONES Y GANANCIAS

No va este escribidor a dar explicaciones sobre el fenómeno de la inflación, sino algunas referencias sobre la confusa y a veces ininteligible información contenida en las estadísticas que cada experto elabora y que al menos coinciden en que las cifras suministradas por el ente obligado a ello, el Banco Central de Venezuela, son inferiores, cuando no inexistentes, al menos a lo largo de 2015; y es que, finalmente el BCV se dignó decir que la inflación anualizada desde septiembre de 2014 al mismo mes del año 2015 fue de 141,5%, como  lo reseñó en su portal web, agregando que la inflación acumulada durante los primeros nueve meses del año 2015 fue de 108,7%.
 Pero resulta que usted, amable lector, escucha y lee que el diputado opositor Julio Borges ha estimado que la Inflación en el sector alimentos, en la gestión de Maduro, ha sido de 1.000% en apenas tres años (http://elsiglo.com.ve/2016/01/17/julio-borges-inflacion-de-alimentos-con-maduro-es-de-1-000-en-tres-anos/); que el economista Francisco Faraco ha comentado que el Banco Central de Venezuela (BCV) “está subestimando” la verdadera tasa de inflación en el país –que él estima en 300%- pues el cálculo del instituto emisor sólo toma en cuenta los precios regulados que no son los que realmente paga el consumidor en el mercado (http://informe21.com/economia/francisco-faraco-estima-en-300-tasa-real-de-inflacion-en-el-pais); y que el también diputado opositor y experto financiero José Guerra ha sostenido que para el 2015 la inflación anual alcanzó el 270% (http://www.noticierodigital.com/author/joseguerra/); lo que no solamente contradice las cifras del BCV sino hasta las afirmaciones del Presidente Maduro cuando vaticinó que la inflación para el cierre del año estaría en 100% por supuesto, inducida por los empresarios! (http://www.el-nacional.com/economia/Maduro-confeso-inflacion-podria-cerrar_0_721127893.html).
La verdad no está en las cifras. Se encuentra cuando el consumidor acude al mercado y el dinero ahorrado para comprar la cesta alimentaria no le alcanza para cubrir el costo de ésta, ni para adquirir un repuesto, o pagar una medicina, cuando consigue esos u otros productos.
Por eso, este escribidor se aterra cuando lee que  según fuentes de Andrés Oppenheimer, el FMI dará a conocer sus pronósticos oficiales en los próximos días y se espera que estimen que la inflación de Venezuela sea más del 500% para el 2016 (http://www.elnuevoherald.com/opinion-es/opin-col-blogs/andres-oppenheimer-es/article55080805.html); y que Venezuela puntea por encima de economías devastadas por la guerra, como las de Sudán del Sur, Ucrania y Siria (http://runrun.es/la-economia/244126/venezuela-tiene-la-inflacion-mas-alta-del-mundo-esta-por-encima-de-sudan-y-ucrania.html).
Al final, el resultado es que las remuneraciones y las ganancias son confiscadas por la inflación afectando a todos, pero fundamentalmente a quienes devengan menores ingresos, haciendo irrealizable la adquisición de bienes y servicios.

LA CAIDA LIBRE DEL PRECIO DEL PETRÓLEO

En las REFLEXIONES A PRIMEROS DE ENERO 2015 este escribidor publicó LA IMPREVISIBLE CAÍDA DEL PRECIO DEL PETRÓLEO, en el cual, entre otras cosas, decía que “[…] el precio del petróleo ha venido cayendo a niveles inimaginables, incluso  para los promotores del socialismo del s. XXI que fundamentaron su política de economía dirigida en un barril con un elevado precio que le permitiera un elevado gasto público y el suministro de petróleo a Cuba y a otros países de Centro América y del Caribe en base a contratos con precios y condiciones privilegiadas”.
            Luego de una serie de consideraciones acerca de la fijación del precio del petróleo y su descenso continuo, agregaba que “[…] no son esperanzadoras las noticias en cuanto al precio del principal producto de exportación venezolano en un negocio muy sofisticado y volátil como el petrolero”.
Resulta que no han transcurrido ni siquiera 30 días del mes de enero cuando la Agencia Internacional de la Energía (AIE/IEA) ha sugerido que los mercados globales de petróleo podrían "ahogarse en la sobreoferta", provocando todavía mayores caídas de los precios mientras la demanda se ralentiza mientras Irán reaviva las exportaciones tras el fin de las sanciones que le habían sido impuestas por la comunidad internacional, añadiendo que "Aunque el ritmo de incremento de los inventarios decrezca en la segunda mitad del año por la caída de la producción de los países de fuera de la OPEP, a menos que algo cambie, el mercado de petróleo podría ahogarse en la sobreoferta" (y) los precios "[…] podrían caer más" (http://www.eleconomista.es/materias-primas/noticias/7287708/01/16/La-AIE-alerta-el-mundo-se-puede-ahogar-en-petroleo-y-el-precio-va-a-caer-mas.html).
A todo esto, habría que agregar que el aumento de la producción de petróleo iraní puede hundir su precio a 10 dólares (http://www.abc.es/economia/abci-aumento-produccion-petroleo-irani-puede-hundir-precio-10-dolares-201601180325_noticia.html).
Si estas previsiones se confirman -Moody’s rebajó la posición de  Venezuela a Caa3, a un paso del default (http://www.forbes.com/sites/francescoppola/2015/01/13/the-impending-collapse-of-venezuela/#437ebc1c1cd7)- el panorama se torna difícil para Venezuela como productor de petróleo, con un precio en caída libre y, por ello, pareciera válida la recomendación de @AlbertoRavell a los venezolanos:

“Amárrense los pantalones que comenzó el joropo y no hay alpargatas”.

domingo, 17 de enero de 2016

REFLEXIONES A PRIMEROS DE ENERO 2016

LA IMPREVISIBLE CAIDA DEL PRECIO DEL PETRÓLEO

Como es público y notorio, el precio del petróleo ha venido cayendo a niveles inimaginables, incluso  para los promotores del socialismo del s. XXI que fundamentaron su política de economía dirigida en un barril con un elevado precio que le permitiera un elevado gasto público y el suministro de petróleo a Cuba y a otros países de Centro América y del Caribe en base a contratos con precios y condiciones privilegiadas. A título ejemplificativo, Entre 2006 y 2014 Venezuela despachó en promedio de 186.000 barriles de petróleo por día a Petrocaribe (además de Cuba). La factura asciende a 50,000 millones de dólares, y en octubre del año 2000 el fallecido presidente Hugo Chávez y el entonces mandatario cubano, Fidel Castro, firmaron el Convenio Integral de Cooperación Cuba-Venezuela, que comprende el envío de crudo venezolano a cambio de servicios de salud, educación, cultura y deporte, pero datos del economista Luis Oliveros, basados en el precio del mercado del crudo, indican que la isla tiene una deuda de más de 14,000 millones de dólares (http://www.lapatilla.com/site/2015/12/14/venezuela-pierde-mercados-por-petrocaribe-y-envios-a-cuba/).
Por otro lado, y es lo preocupante, resulta que, como informara Reuters (http://www.elmundo.com.ve/noticias/economia/mercados/barril-del-petroleo-cae-en-torno-a-minimos-de-11-a.aspx#ixzz3uKa5BUR4) el lunes 4 de diciembre, es decir, a 15 días del cierre del año, los futuros del petróleo bajaban hasta 4 por ciento, acercándose a su menor nivel en 11 años ante los temores a que un exceso mundial de suministros se agudice en los próximos meses y produzca una guerra de precios entre los productores dentro y fuera de la OPEP.
Así, el petróleo Brent llegó a caer previamente un 4 por ciento a menos de 36,40 dólares el barril, un nivel no visto desde la crisis financiera mundial de diciembre de 2008 cuando se cotizó a $ 36.20, pero más tarde recortaba pérdidas y cotizaba con un declive de 1,48 por ciento a 37,34 dólares; y al mismo tiempo, el petróleo WTI en Estados Unidos cedía 0,45 por ciento a 35,49 dólares el barril, luego de haber retrocedido anteriormente hasta un 3 por ciento a mínimos intradía de 34,60 dólares el barril, siendo su mínimo El mínimo del referencial estadounidense WTI es de 32,40 dólares, en diciembre de 2008.
            La cesta petrolera venezolana es fijada todos los viernes, cuando el Ministerio del Poder Popular de Petróleo y Minería anuncia el precio al que se vendió el petróleo venezolano en los mercados mundiales y también reseña el precio de otros tres de los crudos más conocidos en las transacciones comerciales; y está compuesta por los volúmenes exportados de crudos y los volúmenes exportados de productos. Para el primer trimestre de 2015, el precio de la cesta era de $ 44.96 dólares el barril mientras que para la semana del 7 al 11 de diciembre del mismo año, se cotizaba a $ 31.24 (http://www.mpetromin.gob.ve/portalmenpet/secciones.php?option=view&idS=45).
El precio de la cesta Opep (que se fija por el precio promedio de 12 crudos de los países de la Organización y el crudo Itsmo de México); el West Texas Intermediate (WTI) de Estados Unidos y el Brent europeo.
Esta cesta Opep es sólo de crudos y se basa en las transacciones de precios ocasionales “spot” o día a día, en las bolsas de valores de New York y Londres para la comercialización en Estados Unidos y Europa. En Singapur se negocian los precios de venta en Asia y Extremo Oriente con pequeñas diferencias de precios, debidas a muchos factores de transporte: calidades del petróleo, almacenamiento y conflictos variados, que pueden ser por ejemplo guerras o huelgas.
            Como se ve, no son esperanzadoras las noticias en cuanto al precio del principal producto de exportación venezolano en un negocio muy sofisticado y volátil como el petrolero. La preocupación por el exceso de oferta global, así como el fortalecimiento del dólar frente a otras divisas, han sido los principales factores que se conjugaron para ejercer presión en los precios de los crudos durante la segunda semana de diciembre, según informa el citado portal del Ministerio a cargo del petróleo y la minería.
Con razón el acucioso redactor F. J. Calero del ABC de Madrid (http://www.abc.es/internacional/abci-petroleo-como-arma-diplomatica-muerto-201511080120_noticia.html) ha publicado un excelente análisis sobre el tema del oro negro que ha titulado “El petróleo como arma diplomática ha muerto”.

SOBREVIVIR EN CARACAS, LA CIUDAD MÁS VIOLENTA DEL MUNDO

La inseguridad y la violencia en Venezuela no es una simple sensación generada por los medios sino que se ha convertido en la mayor lacra de Venezuela, país que cuenta con el mayor número de homicidios, después de Honduras, la nación centroamericana.
Tanto la inseguridad como la violencia se perciben en cada rincón de la capital, al punto que transitar en un automóvil a altas horas de la noche por cualquier lugar, hasta el más selecto, representa un alto riesgo de sufrir un indeseable encuentro con el hampa desatada; y caminando es aun más aventurado.
En la morgue de Bello Monte recibieron 432 cadáveres durante el mes noviembre, en su mayoría víctimas de crímenes (http://www.lapatilla.com/site/2015/12/03/sobrevivir-en-caracas-la-ciudad-mas-violenta-del-mundo/); y en lo que va de diciembre -para la fecha de redacción de esta reflexión, 14 de diciembre de 2015, se han reportado 184 cuerpos en el depósito ce cadáveres (http://www.lapatilla.com/site/2015/12/14/al-menos-184-muertes-violentas-en-la-gran-caracas-en-lo-que-va-de-mes/).
Las razones para este desastroso estado social pueden ser diversas. Para Roberto Briceño León, Director del Observatorio Venezolano de la Violencia (OVV),
Se ha quebrado el pacto social y la institucionalidad”; y para Alejandro Moreno, reputado psicólogo, teólogo y doctor en Ciencias Sociales, el problema de la inseguridad radica en la estructura del Estado. “Hay que salir de los malandros [criminales] que están en el Gobierno, de esa estructura delincuencial que ya no es revolucionaria. El problema son las vigas, las columnas del sistema…(http://www.lapatilla.com/site/2015/12/04/la-inseguridad-colapsa-venezuela/).
El resultado electoral del 6D cambiará la espiral de violencia que abate a Venezuela? Para Briceño, pareciera no creerlo pues afirma que uno de los riesgos es que ante el desamparo generalizado “no solo pase a privatizarse la protección personal, lo cual ya ha ocurrido, sino también la justicia, lo cual ocurre con el incremento de los linchamientos, el sicariato y las ejecuciones extrajudiciales de la policía”, como este escribidor comentada en una pasada reflexión.
Por su parte, Moreno, sostiene una polémica opinión pues vincula la delincuencia con la dirigencia gobernante, como si el crimen organizado fuera una política de Estado y, al efecto ha dicho que “La lógica interna de los revolucionarios radicales coincide con la de los malandros. Cuando hay un fin absoluto, lo demás se relativiza. Todo lo que lleve a ese fin, en este caso la revolución, es moral, aunque sea un crimen. Yo no creo que el país esté siendo gobernado por un equipo político corrupto y complaciente con la delincuencia. Está siendo gobernado por una estructura radicalmente delincuente que ejerce la política”.
En cualquier caso, en estos días Venezuela, con alborozo, espera la instalación de la Asamblea Nacional, a la que le corresponderá legislar para controlar la inseguridad y violencia reinantes.

¿CRISIS DEL SOCIALISMO DEL S. XXI?

A raíz del revés electoral venezolano sufrido por el chavismo surgen innumerables interrogantes como la que plantea este escribidor para titular esta reflexión y que, para otros analistas, como Nicolás Albertoni (http://internacional.elpais.com/internacional/2015/12/15/america/1450219745_437781.html), representa “La primavera latinoamericana”.
En 1999, Hugo Rafael Chávez Frías asumió el mandato presidencial en Venezuela comenzando una era política inspirada en principios de izquierda y que sus partidarios titulaban como el socialismo del s. XXI, un batiburrillo de ideas entremezcladas de trasnochado izquierdismo y que Alfredo Coronil Hartmann considera “[…] producto nacido de la estulticia y los más groseros apetitos, absolutamente ajeno a todo sustrato ideológico(PROEMIO RAZONADO DE ALFREDO CORONIL HARTMANN a Una solución incluyente, de Luis Manuel Aguana, 16 de diciembre de 2015 http://ticsddhh.blogspot.com/).
 Seguidamente, en la primera década de la nueva centuria,  la pareja Kirchner se adueñaba de la Argentina; Lula se hacía del poder de Brasil; Evo Morales, Rafael Correa y Fernando Lugo alcanzaban las primeras magistraturas en Bolivia; Ecuador y Paraguay, lo que hacía patente que el rojo, para darle un colorido, se iba posicionando en las Américas,  con quienes se alinea Nicaragua del dipsómano sandinista que la gobierna, conformando un  coro de voces que, bajo la batuta de Chávez, decía clamar por sus pueblos, alimentado fundamentalmente a los altos ingresos petroleros de Venezuela que le permitían adquirir bonos de la deuda pública argentina para aliviarla del peso de su endeudamiento externo, cerrar contratos de suministro de petróleo a precios preferenciales con países de Centro América y el Caribe a través de Petrocaribe, y un muy especial trato a Cuba, consistente en el trueque de petróleo por servicios médicos, de enseñanza y de asesoría en inteligencia; y alianzas políticas interamericanas a través del ALBA que, en unión de la comunidad caribeña, mantenían una mayoría circunstancial en la OEA, con la clara solidaridad del insulso Secretario General.
Este entente con esos países, hacía que sus gobernantes, incluyendo a Vázquez y Mujica, de Uruguay, se hicieran “la vista gorda” ante la deriva autoritaria de Chávez y posteriormente del Presidente Maduro. Palabras más, palabras menos, decían que, habiendo sido elegidos por el pueblo, Chávez y Maduro gozaban de legitimidad, lo que repetían cual inconsistente letanía.
 Pero a 2 años de la partida del ex Presidente venezolano y, para colmo, el derrumbe del precio del petróleo y de otros commodities de origen latinoamericano, aquellos aliados optaron por marcar distancia y aplicar medidas económicas más pragmáticas que ideológicas para que sus economías no se fueran al garete. Al momento, Venezuela encontraba dificultades para seguir prestando apoyo económico a través de Petrocaribe y el convenio petrolero con Cuba se tambalea, y el líder ha desaparecido.
A todas estas, desde lo político, Macri se hace de la presidencia de la Argentina, Dilma tiene serios problemas en Brasil que abren la posibilidad de su retiro, y la oposición venezolana representada en la MUD sobrepasa con creces al chavismo en las elecciones parlamentarias del 6D,  evidenciado que los venezolanos han dado la espalda a la gestión de la crisis económica por parte del gobierno madurista mientras el Secretario General Almagro desde la OEA pone los puntos sobre las íes a los gobernantes venezolanos a través de una advertencia sobre los principios democráticos.
Por otro lado, Bolivia y Ecuador han moderado su posición y alcanzado mejores resultados que los obtenidos en Venezuela; y los hermanos Castro hacen mutis por el foro porque el proyecto bolivariano no está entre sus prioridades, cuando buscan un camino con el Coloso del Norte.

 De lo expuesto, pareciera que el socialismo del s. XXI  está en crisis y que en efecto ha comenzado la primavera latinoamericana con cambios progresivos en las políticas de los antiguos aliados de la seudo doctrina que adhiere a un falso bolivarianismo; pero anuncios –patadas de ahogado, dijo alguien- del sector oficialista venezolano como la fraudulenta provisión de los cargos de magistrados del TSJ, o la falaz constitución de un órgano legislativo comunal, o la designación como Defensora Pública a una descalificada jueza, no son precisamente muestra de un compromiso con la Carta Democrática Interamericana ni constituyen actitudes que hagan presumir que la causa democrática se avecina a su mayor vigor y hermosura.

REFLEXIONES A ULTIMOS DE DICIEMBRE 2015

DE LAS VOTACIONES LEGISLATIVAS

I
Esta primera parte de esta reflexión fue redactada por este escribidor justo después de votar en las elecciones parlamentarias del 6D en Venezuela cuando, involuntariamente,  mi voto resultó nulo; y ello me obliga a meditar sobre el tema, a la par de dejar fluir mis emociones, antes de conocer el resultado final.
Amable lector, a pesar de que tirios y troyanos lo defiendan a capa y espada, el sistema electoral venezolano está viciado en su origen. Veamos.
El ejercicio del voto es un derecho y un deber. Es un derecho porque entra dentro de la esfera de los DDHH, cual es el de elegir a quien usted desee para cualquier cargo electivo; y es un deber porque forma parte de esas obligaciones que usted debe asumir como ciudadano y que el día de mañana le permitan criticar con todo derecho a quien resulte elegido y no cumpla con sus deberes en el ejercicio del cargo, o lo esté haciendo incorrectamente.
Por ello, el acto de votación tiene que ser lo más sencillo y elemental para que usted pueda cumplirlo sin mayores complicaciones y con la seguridad de que el resultado será respetado.
Pero es el caso que usted se consigue conque ese derecho-deber está condicionado por una legislación electoral inconstitucional y violatoria de los DDHH, hecha al antojo de la mayoría parlamentaria que milita en la formación política del oficialismo.
En primer lugar, la mayoría absoluta de los rectores del CNE responden descarada y abiertamente a instrucciones políticas y se encuentran de rodillas al servicio del partido de gobierno.
En segundo lugar, las circunscripciones electorales son modificadas por esos mismos rectores del CNE cuando perciben que una corriente de oposición es mayoritaria, y en ese caso proceden a modificar la circunscripción anexándole otro espacio territorial en el que domine la corriente oficialista y así contrarrestar a la corriente mayoritaria. Es lo que se conoce como Gerrymandering.
En tercer lugar, so pretexto de guardar la representación electoral entre los estados de acuerdo a la población, condicionados por el desequilibrio numérico que existe entre la cantidad de votantes inscritos en los estados y la cantidad de parlamentarios que se deben elegir en ellos. Según el RE Preliminar votarían 19.504.106 ciudadanos; de éstos 10.091.717 (51,74%) están inscritos entre el Distrito Capital y cinco estados (Zulia, Miranda, Carabobo, Lara y Aragua) que solamente elegirán a 64 diputados; y en los 18 estados restantes, que aglutinan a 9.412.389 electores (48,26% del total), se elegirán a 100 diputados. Utilizan el método D´Hondt que no es precisamente equilibrado sino que puede ocasionar distorsiones en favor de quien vaya ganando en el proceso electoral.
En cuarto lugar, la atemorizante “captahuellas”, las máquinas de votación y el tarjetón, supuestamente garantes del secreto del voto y de la transparencia -no  “tramparencia”-, constituyen un galimatías. No solamente tiene usted que recibir instrucciones de varios generalmente amables funcionarios del CNE, sino que además tiene que ubicarse detrás de un biombo donde hay una máquina con botones, luces y el tarjetón, para que en segundos haga su selección y posteriormente sumerja un dedo en un odioso frasco de tinta que lo convierte a usted en un sospechoso de hacer trampas -por eso se le tiñe el meñique-, para que no salga a otro centro a volver a votar. Resultado, entre 500 mil y 1 millón de votos nulos!.
En quinto lugar, hay 3 millones 100 mil personas que no deberían estar en el Registro Electoral (http://www.lapatilla.com/site/2015/12/08/machado-sobre-el-6d-venezuela-entera-evito-un-fraude-colosal-y-ganamos/).
Aparte de estos señalamientos, directos males electorales, existen situaciones de hecho que son ventajismos, matarifes armados a las puertas de los centros de votación cabalgando sobre motos cual rojos “cowboys”, abusos de la posición dominante y los infinitos vicios que antes y durante la campaña electoral fueron denunciados, frente a los cuales la presencia de personajes extranjeros los hace lucir como convidados de piedra.
Por tanto, amable lector, mientras esas circunstancias subsistan, el sistema electoral venezolano, aun ganando la opción opositora, está viciado en su origen y es allí donde radica la “tramparencia” electoral.
Perdone usted los excesos, este escribidor asume la responsabilidad que pueda corresponderle al errar frente a la máquina de votación, pero le duele haber perdido el voto en medio de esa marabunta que es el proceso electoral.
II
Con emoción y voluntad, por el sentimiento de libertad, por el apoyo de gente como usted amable lector, debemos los venezolanos asumir el reto de iniciar desde una mayoría parlamentaria los pasos necesarios para restaurar la democracia y devolver el bienestar a nuestro pueblo luego de 17 años de políticas económicas perversas, destrucción del aparato agroindustrial,  despilfarro del dinero público, persecuciones y delitos inventados con fines políticos y...pare usted de contar.
Es un duro camino por hacer cuando hasta los cimientos morales han sido destruidos y banalizados y la educación echada al cesto de la basura, donde encontraremos muchas piedras y obstáculos porque el mal es poderoso, además de cobarde, y hará todos los esfuerzos para imponerse hegemónicamente a cualquier precio con el control del resto de los Poderes Públicos, incluso desconociendo a la propia constitución mediante aparente actuaciones democráticas; y en esa ruta habrá que reconstruir el país, expulsar odios y divisiones, devolverlo al lugar que ocupara en el concierto de las naciones -más allá de grupetines populistas dependientes del petróleo venezolano- y traer de nuevo a los venezolanos hacia una buena y mejor calidad de vida, con igualdad de oportunidades, sin revanchas ni triunfalismos, con proyectos legislativos viables y adaptados a las nuevas realidades.
Ojalá que este renacer democrático incluya dentro de su agenda política y su plan de acción una reforma integral del sistema electoral venezolano para adaptarlo a las prácticas democráticas y a la tecnología moderna y con ello se ponga fin a los vicios denunciados en la primera parte de la reflexión.
Así lo propone expresamente este escribidor a la nueva AN que se instalará el 5 de enero de 2016.

HUÉSPEDES DE HONOR

Informan los medios (http://www.lapatilla.com/site/2015/12/04/expresidentes-latinoamericanos-evocan-carta-de-almagro-al-llegar-a-caracas/) que 6 ex presidentes latinoamericanos, por invitación de la oposición venezolana, sirvIeron como acompañantes en las elecciones para el Poder Legislativo. 

Se trata de Andrés Pastrana (Colombia), Jorge Quiroga (Bolivia), Mireya Moscoso (Panamá), Luis Alberto Lacalle (Uruguay) y los costarricenses Laura Chinchilla y Miguel Ángel Rodríguez, todos ellos miembros de la Iniciativa Democrática de España y las Américas (Idea).

También estuvieron para la misma fecha y por el mismo motivo el ex Presidente del Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero y el ex mandatario panameño Martín Torrijos; y virtual y espiritualmente Felipe González, ex Presidente del Gobierno español.

La visita de ese elenco de personalidades tuvo por objeto acompañar en el proceso electoral y durante la jornada de votaciones, pero lo que es importante, al menos para este escribidor, es que todos esos visitantes ostentaron la jefatura de gobierno en sus respectivos países por la voluntad popular, se comportaron como demócratas, cumplieron los mandatos para los cuales fueron electos sin pretensiones hegemonistas ni reeleccionistas y posteriormente entregaron sus cargos a quienes a través del voto les sucedieron.
Gobernaron sin exclusiones, sin crear divisiones ni fomentar odios entre seguidores y adversarios, con aciertos y errores, buscando el bienestar de sus ciudadanos y hoy pueden, con la frente en alto y la mirada firme, recorrer el mundo en libertad, sin paranoias o temor a represalias por parte de una víctima opositora o conturbados ante la posibilidad de que algún juez de cualquier país les sorprenda con una orden de extradición o de captura por delitos de lesa humanidad o contra los DDHH.
Gracias, distinguidos huéspedes. Ustedes honraron a Venezuela con su presencia.  

EL “TEST” DE DEMOCRACIA

En reflexiones anteriores, e incluso en otros artículos, este escribidor se ha referido a la Carta Democrática Interamericana (“CDI”), ese documento de la OEA que declara que los pueblos de América tienen derecho a la democracia, y sus gobiernos la obligación de promoverla y defenderla.
Hoy este escribidor trae de nuevo a colación el tema porque la memoria de los pueblos es corta. Se olvidan derechos, hechos y acciones pasadas y, a veces, se le da importancia a elementos que si bien son fundamentales para la existencia del régimen democrático, se les utiliza como el único factor que determina si un sistema de gobierno es o no democrático y, tal es el caso de los procesos eleccionarios, cuando torticeramente se afirma que un gobierno es democrático por el solo hecho de haber surgido de las urnas.
Ello es falso. Un gobierno puede haber surgido por el voto popular y, posteriormente, haber abandonado las prácticas democráticas, con lo cual perdió su condición. Podrá haber nacido del voto y luego convertido en dictadura, con lo cual ha perdido toda legitimidad.
Por ello, la CDI incorporó los elementos fundamentales de la democracia representativa, los componentes fundamentales de su ejercicio y los elementos fundamentales para la democracia, o sea, el “test” de democracia.
Con respecto a los elementos esenciales de la democracia representativa, señala:
-      El respeto de los derechos humanos y las libertades fundamentales;
-      El acceso al poder y su ejercicio con sujeción al estado de derecho;
-      Elecciones periódicas libres, justas y basadas en el sufragio universal y secreto;
-      Régimen plural de partidos y organizaciones políticas; y
-      Separación e independencia de los poderes públicos.
En cuanto a los componentes fundamentales del ejercicio de la democracia, expresa:
-      Transparencia de las actividades gubernamentales;
-      Probidad;
-      Responsabilidad gubernamental en la gestión pública;
-      Respeto por los derechos sociales;
-      Libertad de expresión y de prensa.
 Como elementos fundamentales para la democracia, considera:
-      La subordinación constitucional de las instituciones del Estado a la autoridad civil legalmente constituida; y
-      El respeto al estado de derecho de todas las entidades y sectores de la sociedad.
Si un Estado cumple con el “test”, en su territorio impera una democracia en la que sus habitantes felizmente disfrutan de un régimen de libertades y de un estado de derecho. Ahora bien amigo lector, si, por el contrario, usted aplica el “test” y el Estado no llena algunos de los elementos indicados, se encontrará usted, por desgracia, ante una dictadura.

ZAPATA Y EL SABER GANAR O PERDER

Desde nuestra más tierna infancia nos enfrentamos al ganar y perder. Como infantes, nos sentimos jubilosos cuando nos imponemos sobre otros iguales a nosotros, pero cuando perdemos, adoptamos posiciones beligerantes, acusamos a nuestros adversarios de tramposos, les negamos el mérito y hasta lloramos de rabia, o de dolor, por negarnos a aceptar la derrota.
A medida que crecemos, ese conflicto se va moldeando cuando  competimos y asumimos con mayor madurez tanto el triunfo como la pérdida; y llega un momento de sensatez adulta en el que sabemos que, en una confrontación, alguno gana y otro pierde, aceptando con gallardía la suerte buena o mala que nos haya tocado.
Eso se repite en la política. En los años de la República civil, los adecos -así se llamaba a los partidarios de Acción Democrática- inicialmente adoptaban la posición de niños malcriados cuando perdían en las elecciones populares, pero con una buena intuición política, se conformaban a decir: “Ahora es que van a saber dónde somos buenos, en la oposición”, con lo cual aceptaban el resultado con esa leve respuesta que no pasaba de ser algo bufa.
Con el transcurso del tiempo y con la llegada al poder de ese tal socialismo del s. XIX, el tema de ganar o perder no ha sido fácil, pues hasta en alguna oportunidad en que el pueblo dio un rotundo NO en un torticero referéndum en 2007, el perdedor final, el fallecido ex Presidente Hugo Rafael Chávez Frías, aplicó al resultado un calificativo escatológico. Mal perdedor era.
Pues bien, ahora que el pueblo se ha pronunciado en las recientes elecciones parlamentarias, la parte perdedora -ganadora de todos los comicios a partir de 1998 a excepción del mentado referéndum- no ha tardado en comportarse como infantes y, delirantemente, han ejercido el derecho a pataleo en todas sus formas; y esto es preocupante porque revela la falta de madurez política y de voluntad democrática pues, en lugar de aceptar gallardamente el segundo lugar, invocan toda suerte de argumentos, triquiñuelas y demás galimatías para negar la victoria del ganador.
Esto recuerda a este escribidor al gran Pedro León Zapata cuando, a raíz del resultado del referéndum de 2007, graficó en un Zapatazo lo siguiente:
“Dudo mucho que gente que nunca ha sabido manejar la victoria (que es tan fácil) aprenda de repente a manejar la derrota (que es tan difícil)”.
Magnífico Zapata.

VENEZUELA: DE NUEVO EN EL ÚLTIMO LUGAR

En el Rule of Law Index 2015 (Indice de la Regla de la Ley 2015) que World Jurist Project® (WJP) ha publicado (http://worldjusticeproject.org/), repite Venezuela con una deprimente ubicación, esta vez en el último lugar, tanto a nivel regional como mundial.
En efecto, dentro de 19 países americanos examinados, ocupa nuestro país el lugar 19, seguido de Bolivia (18), Honduras (17), Nicaragua (16) y Guatemala (15) ; y entre 102 del mundo, figura en el último puesto, es decir, el 102, quedando por debajo Afganistan (101), Zimbawe (100), Cambodia (99) y Pakistan (98).
Derivado de las normas internacionalmente aceptadas, la definición del Proyecto Mundial de Justicia del Estado de Derecho es un sistema en el que se acogen los cuatro principios universales siguientes:
-          El gobierno y sus funcionarios y agentes, así como las personas y las entidades privadas son responsables ante la ley.
-          Las leyes son claras, públicas, estables y justas; se aplican de manera uniforme; y protegen los derechos fundamentales, entre ellos la seguridad de personas y bienes.
-          El proceso por el cual las leyes se promulgan, administran y hacen cumplir es accesible, justo y eficiente.
-          La Justicia se administra oportunamente por jueces neutrales competentes, éticos, y que son independientes, contando con los recursos adecuados, y reflejan la composición de las comunidades a las que sirven.
Estos cuatro principios universales se desarrollan en los siguientes nueve factores de la Regla WJP del Índice de Ley, que mide el estado de derecho es experimentado por la gente común en 102 países de todo el mundo. Esos factores utilizados son:
-          Restricciones sobre las facultades de Gobierno.
-          Ausencia de la Corrupción
-          Gobierno Abierto
-          Derechos fundamentales.
-          Orden y Seguridad.
-          Cumplimiento Regulatorio.
-          Justicia civil.
-          Justicia penal.
-          Justicia Informal.
 Como se observa, no se trata de un improvisado trabajo sino el producto de una serie de investigaciones que se realizan conforme a las Reglas y que, una vez estudiadas, dan por resultado las estadísticas y cuadros de ubicación como el Rule of Law Index 2015,  en el que Venezuela aparece situada en el último lugar, a larga distancia -años luz (?)- de Dinamarca (1), Noruega (2), Suecia (3), Finlandia (4) y Holanda (5).

WJP fue fundada en 2006 y  tiene oficinas en Washington, DC, y Seattle, WA, USA.; y persigue avanzar en el Estado de Derecho en todo el mundo como instrumento para reducir la corrupción, combatir la pobreza y la enfermedad, y proteger a las personas de las injusticias grandes y pequeñas.