jueves, 24 de julio de 2014

REFLEXIONES A ÚLTIMOS DE JULIO 2014


INCENTIVOS LABORALES

Y

LIBRE MERCADO


Una información de prensa da cuenta de que en los Estados Unidos la organización Starbuck's, en una reunión celebrada recientemente en Nueva York con cientos de sus empleados más destacados y sus familias, ofreció cubrir los costos de las matrículas de los trabajadores que estén cursando o deseen cursar los últimos dos años del "College" (e incluso los dos primeros años, en ciertos casos), siempre que los candidatos laboren por lo menos 20 horas a la semana, cursen sus estudios en línea en la Universidad Estatal de Arizona y aprueben una cierta y determinada cantidad de créditos académicos.

       Pero, según la nota informativa, este beneficio no constituye en forma alguna un debut de Starbuck's en el campo de las relaciones públicas o de los catálogos de beneficios y condiciones de trabajo atractivos y diferenciados de sus competidores, pues el gigante del café tiene desde hace ya tiempo la delantera en esos aspectos, con pólizas de seguro de salud y planes de acciones competitivos, frente a empresas de la competencia cuyos trabajadores se quejan de los bajos salarios y están sindicalizados.

En Venezuela, por el contrario, la severidad de las leyes laborales y la actuación pro operario de la administración del trabajo, además del cerco  que las vicisitudes político-económicas y de producción han impuesto a los patronos, ha originado una reducción constante de los empleos a nivel nacional, ocasionando, de paso, la pérdida de la calidad de servicio y de la producción.

Esa situación, además ha sido aderezada con la antigua etiqueta de “echar” a los patronos la culpa de todos los males laborales, y haciéndolos responsables de toda merma en el mercado laboral, sin tomar en consideración todo el entramado legal del sector que también ha traído más miseria y desempleo al reducirse la fuerza laboral.

Es evidente y no necesita demostración que para la cafetera norteamericana la inversión en educación para sus trabajadores y familiares le traerá más ventajas que perjuicios pues siempre contará con un mercado cautivo de potenciales interesados en prestarle servicios a la empresa que les facilitó la posibilidad de una formación universitaria, así sea, on line.

Como dice la nota informativa, no extraña que ese escenario para los trabajadores se de en una "corporación Fortune 500" de USA. Entretanto, los trabajadores venezolanos observan la reducción de la fuerza laborar y ven mermar cada día su salario, consumido por la inflación y la pérdida del valor del signo monetario.




LA MISERIA HUMANA


En días pasados, hubo un día festivo en Corea del Norte destinado a conmemorar  el vigésimo aniversario de la muerte de Kim Il-sung, el fundador del país, a quien sus seguidores e idólatras consideran un "padre" por sus ciudadanos.

Resulta que, habiendo fallecido ese tirano el 8 de julio de 1994, por disposición oficial se conmemora tan magna fecha y, por ello, en cada aniversario "está prohibido sonreír, levantar la voz en la calle, beber alcohol o bailar”. Por supuesto, como informó una fuente,  nadie se plantearía hacerlo porque todo el país está de luto, a la fuerza.

         Pero así como se imponen esas humillantes prohibiciones, la televisión estatal norcoreana dedica el día a emitir la solemne ceremonia oficial en honor al designado "presidente eterno", así como documentales sobre su vida y obra glorificadas con narraciones entre el mito y la ficción por la incesante maquinaria propagandística del régimen.

Prohibiciones tan insensatas y vejatorias como impedir sonreir o bailar o darse una copa, a la par de pomposos ceremoniales oficiales para recordar a un dictador que doblegó a su pueblo y hasta lo hizo morir de hambre; donde la disidencia es condenada al ostracismo fuera de las ciudades en condiciones inhumanas; donde una casta militar junto con los “herederos” de un falso líder controlan el poder, son demostraciones claras y palpables de que el comunismo es el vehículo de la miseria humana.



SOLIDARIDAD AUTOMÁTICA


En días pasados, un dirigente político del partido de gobierno dijo a los medios informativos que era más importante no declarar que escribir.

Se refería el declarante a una carta de un ex ministro renunciante en la cual ha hecho una serie de afirmaciones y comentarios que, evidentemente por su contenido, no podían ser del agrado de nadie. Ni del gobierno ni de los gobernados.

Pero lo importante de la declaración estriba en que, de alguna manera, lo que estaba pidiendo el declarante a sus copartidarios es que se abstengan hasta de emitir conceptos públicos.

Esto no es más que la famosa solidaridad automática que, como grave patología, afectó a los partidos políticos de la República civil cuando, señalado algún compañero como responsable de un hecho ilícito, inmediatamente la cúpula –léase cogollo, otro fatal vicio de la época- salía en su defensa sin siquiera considerar la posibilidad de que, en efecto, el individuo pudiera ser levemente culpable.

El resultado lo dio el tiempo. La estructura se derrumbó.




EL SECTOR PRIVADO 

FACTOR DE CORRUPCIÓN


"Si hay corrupción en las instituciones del Gobierno es porque alguien los corrompe en el sector privado".
Así lo ha expuesto el Vicepresidente Arreaza durante un mensaje enviado a la opinión pública al finalizar una reunión del Consejo Nacional de Gobierno.

Al respecto, cabe señalar lo siguiente:

Ante todo, quien estaría más calificado para juzgar esa lapidaria frase sería un criminólogo, es decir, el profesional que se encarga del estudio de la delincuencia, su prevención y tratamiento a través de la criminología, que es la disciplina que estudia las causas del “crimen”, y su ente biopsicosocial preconiza los remedios del comportamiento antisocial del hombre.

Por tanto, lo que escriba este escribidor solamente serán unas apreciaciones basadas en algunas de las conclusiones y recomendaciones de la reunión de expertos en contratación  pública recogidas en “La Transparencia en la Contratación Estatal”, una publicación conjunta de la Fundación Interamericana de Abogados y el Banco Interamericano de Desarrollo, en 1995 pero que, por su transcendencia, continúan vigentes pese al tiempo transcurrido:

1.   Reforma legislativa destinada a actualizar las leyes de contratación pública, acompañada de una campaña que forme una verdadera conciencia ciudadana como una nueva forma de protagonismo de control.
2.   Desarrollar un plan integral de educación sobre los derechos individuales y colectivos en relación con la contratación pública, más una formación de conciencia pública sobre la participación ciudadana en la toma de decisiones respecto de la selección de los proyectos, aunado a una formación de la conciencia en los medios de comunicación sobre la transcendencia de la contratación pública, los actos de los funcionarios y el manejo de los fondos destinados a la misma-
3.   Capacitar al servidor público en temas relacionados con la contratación pública.
4.   Publicidad de las contrataciones públicas y de los mecanismos de selección de contratistas.
5.   Creación de comités de contrataciones absolutamente independientes.
6.   Redacción de pliegos de licitaciones sencillos y precisos a la contratación de que se trate.
7.   Creación de comités de ética en las instituciones públicas.

Esta es la respuesta al comentario que encabeza esta reflexión. El balón está en el campo de quienes detentan el poder, si es que tienen voluntad de lograr la transparencia administrativa.



CINISMO

 "...si fuésemos un gobierno de derecha los sacaríamos", dijo recientemente un ministro a los ocupantes de la Torre de David, ese rascacielos caraqueño bautizado como el rancho más elevado y grande del mundo, que dio origen a que la Bienal de Venecia laudara el estudio “Torre David: Gran horizonte” de los arquitectos Alfredo Brillembourg y Hubert Klumpner y la oficina Urban-Think-Tank.

Pero resulta que pocos días después, según El Universal, el mismo ministro ha encabezado el desahucio de la famosa edificación para reubicar a las familias invasoras, alegando que “no se trata de un desalojo, se trata de una operación coordinada, en forma armónica con la comunidad de la torre Confinanzas, que supone el traslado desde acá hasta urbanismos de la Misión Vivienda”.

Ante tan singular cinismo, sólo queda recordar lo que una humilde anciana, ocupante de ese inmueble, ingenuamente pero con esa sabiduría que dan las canas, anticipó a Jon Lee Anderson (El Poder y la Torre, Prodavinci, 28 enero 2012):

Este edificio es demasiado caro para que gente como nosotros esté aquí…Vendrá el día en que las autoridades lo quieran de vuelta. Esperaba que el gobierno, que estaba construyendo viviendas para los pobres en la adyacente Avenida Libertador, se acercase a la Torre también y los reubicase a todos”.

Para esa mujer entrada en años, la derecha y la izquierda -en política- la tienen sin cuidado. Le importan solamente los resultados.



martes, 1 de julio de 2014

REFLEXIONES A PRIMEROS DE JULIO 2014


TESTIGO VIVENCIAL

DE TRES CUARTOS DE SIGLO


Apaciblemente, acaba el doctor Ramón J. Velázquez de llegar al punto de no retorno, siendo un hecho que no debe pasar desapercibido cuando todos sabemos que algún día nos tocará; pero, se trata de un personaje que formó parte de los acontecimientos políticos del s. XX, desde su llegada a Caracas en 1935 hasta este triste día de junio, coincidente con la celebración de la Batalla de Carabobo, en el que ha entrado en la inmortalidad.

Abogado, escritor, historiador y político, jamás ejerció el derecho como práctica profesional porque desde temprana edad topó con el mundo de la política, cuando habiendo sido designado Secretario de su coterráneo, el doctor Diógenes Escalante, pudo presenciar los trágicos momentos en que este personaje se desmoronaba al repentinamente perder la memoria, justo cuando los partidos le habían seleccionado como candidato presidencial de unidad para las elecciones de 1945. 

Como escritor e historiador deja una vasta obra, con muchas facetas relacionadas con la historia venezolana y también con su región natal, el Táchira, a la que supo representar en el Senado de la República; y como político, su posición más alta la alcanzó al ser seleccionado como Presidente de la República en 1993, por designación del Congreso Nacional para completar el período del inconstitucionalmente destituido Presidente Carlos Andrés Pérez.

Velázquez, andino “zamarro”, en su breve paso por la Jefatura del Estado se desempeñó con ágil  mano izquierda, pues conocía la grave crisis política que corroía a las instituciones luego de los dos intentos de golpe de estado en 1992 y la cuestionada remoción de Pérez, lo que le permitió navegar entre esas indómitas aguas, quizás producto de la experiencia adquirida como testigo vivencial de tres cuartos de siglo, concluyendo el mandato presidencial que se le había encomendado y entregando el poder a quien en 1994 resultara candidato ganador, Rafael Caldera.

De su gestión como mandatario, puede recordársele como el inspirador y motor del proceso descentralizador, con el cual se implantó en Venezuela la elección de gobernadores y alcaldes por el voto popular.

Descanse en paz, doctor Velázquez!.


NUEVAMENTE EN EL ÚLTIMO PUESTO EN INDEPENDENCIA JUDICIAL: 148/148


En REFLEXIONES A ÚLTIMOS DE MARZO 2014, bajo el título de VENEZUELA: 99/99 y 16/16, este escribidor hizo referencia el informe rendido en 2013 por la ONG norteamericana THE WORLD JUSTICE PROJECT (WJP), en el que se calificaba a Venezuela como el país con peor desempeño en la región en la mayoría de las dimensiones que conforman el estado de derecho; y que, la misma organización, en su Índice de Estado de Derecho 2014 de la misma WJP ha rebajado a Venezuela a la posición número 99/99 de la tabla general mundial y al sitio número 16/16 entre las naciones latinoamericanas analizadas, concluyendo en que Venezuela es el país con el desempeño más pobre de todos los países analizados, mostrando tendencias decrecientes en el rendimiento de muchas de las áreas en relación con el año pasado.

En las REFLEXIONES A ÚLTIMOS DE JUNIO DE 2014, insertamos “LA ONU Y LA INDEPENDENCIA DEL SISTEMA JUDICIAL”, exponiendo que los medios informaban que la relatora especial de la ONU, Gabriela Knaul, afirmó estar "muy preocupada" por la falta de independencia de magistrados y miembros del Poder Judicial en Venezuela y que tenía una gran inquietud por la interferencia del poder político en el Poder Judicial.

Ahora a escasos días de esas reseñas, Uypress, de Montevideo, en nota del 25 de junio, informa que en el Reporte Global de Competitividad que realizó el Foro Económico Mundial, correspondiente al 2013-2014, Venezuela ocupa el último puesto entre los 148 Estados encuestados, precedida de Paraguay (146), Argentina (142) y Perú (126).

Por el otro extremo, Uruguay calificó con el puesto número 1 en América Latina y 25 en el “ranking” mundial, y le siguen Chile (27), Costa Rica (37), Brasil (55) y México (90).

Al mismo tiempo que esta información se trasmite a lo largo del orbe, en Venezuela el ex diputado Richard Mardo, luego de ser impuesto de los cargos que le formuló el Ministerio Público, dijo a los medios:“...los venezolanos tenemos sed de justicia”; y tres de 15 jóvenes que se encuentran en “ayuno permanente” desde el 20 de junio en la Parroquia de Nuestra Señora de La Chiquinquirá, de la Florida, se cosieron la boca en las inmediaciones del Palacio de Justicia para exigir la liberación de los más de 100 estudiantes que aún se encuentran detenidos y la revocatoria de las medidas cautelares dictadas a más de 2.000 personas por protestar pacíficamente. “Los compañeros llegan a la acción extrema de coserse la boca por el silencio de la justicia…”, manifestó uno de ellos. 

¿Estarán errados, o tergiversados, esos índices de medición? Juzgue usted, amable lector.


UNA REFLEXIÓN ENTRE REFLEXIONES


Con motivo del artículo que este escribidor publicó en El Universal el pasado 26 de abril bajo el título “¿Qué es la seguridad jurídica?”, recibí numerosas respuestas con comentarios acerca del párrafo que, en abril de 1958, mi padre José Gabriel Sarmiento Núñez escribió en el mismo diario con el título de “Difundamos el derecho” y que a continuación se reproduce:

Es necesario divulgar el Derecho. Hay que despojarlo de los fastuosos y engorrosos estuches de artículo caro, para presentarlo a la colectividad con genuina envoltura de pan cotidiano. Hay que devolverlo al pueblo en la misma forma simplista, inafectada y franca como él mismo lo creó para que pueda comprenderlo y aplicarlo libre y conscientemente, y modificarlo cuando ya no corresponda a sus necesidades”.

Y es que las respuestas que llegaron a mi buzón refieren precisamente a esa advertencia que, hace hoy casi 60 años hizo mi padre, que no era otra que la necesidad de divulgar el derecho, de hacerlo llegar al pueblo para que éste, como colectividad, estuviera consciente de sus derechos y, por consiguiente, de cómo ejercerlos y reclamarlos.

No cabe duda de que la democracia iniciada el 23 de enero de 1958, con todas sus deficiencias, trajo una serie de ventajas para todos los sectores del pueblo venezolano, aunque hay quienes han pretendido desconocerlo e incluso negar la existencia de esas cuatro décadas de gobiernos constitucionales.

Que los adelantos fueron incompletos, o mal ejecutados, hay que aceptarlo y, así como no se llevó a cabo un plan de instrucción de los valores cívicos y morales de una sana sociedad con la intensidad requerida, se incurrió en el error de no inducir el conocimiento de los derechos en una forma que llegara no solamente a aquellos que tenían acceso a la información, sino hasta los menos favorecidos, para que no se dejaran seducir con falsas promesas de redención y superación.

Por supuesto que, con el apoyo de todos aquellos comprometidos con la democracia se pueden dar lecciones, como lo hacen innumerables personas que dejan expresar sus pensamientos no solamente desde el punto de vista político, sino desde otras ciencias como las económicas o el derecho, en importantes medios informativos, o en libros y revistas. ¿Pero, será ese esfuerzo suficiente para divulgar el derecho y hacerlo conocer por todos? ¿O será necesario iniciar una campaña de divulgación masiva de los derechos?.

Solamente aquel que conoce los derechos de la personalidad, el respeto del derecho ajeno, la familia, sus bienes, que sabe lo que es el valor del trabajo, el ascenso por méritos, etcétera, podrá defender sus derechos y rechazar a los impostores aunque éstos se cubran con la piel del cordero y usen manso lenguaje, mientras reparten baratijas para conquistar voluntades.


Ulises, el hombre sabio de La Odisea, tapó sus oídos con cera para no escuchar los cantos de sirena que guiarían las naves hacia el naufragio y pudo llegar a buen puerto; pero Ulises, además de guerrero, conocía sus derechos.

sábado, 21 de junio de 2014

REFLEXIONES A ÚLTIMOS DE JUNIO 2014


RESPUESTA A UN AMABLE LECTOR

Un amable lector ha hecho uso de su derecho a disentir y ha enviado a este escribidor una nota de respuesta a EL REY HA ABDICADO: VIVA EL REY que textualmente dice:
"Muy buenos días. yo siempre he pensado que es muy importante tener conocimiento de lo que paso, es decir, trasladarse a la Historia para saber por donde vamos. pero también me he dado cuenta que la mayoría de las personas o mejor dicho de los Escribidores, son actores políticos y escriben a su conveniencia, es decir solo escriben lo que les conviene.
En primer lugar le insto a que busque la verdad de la Guerra Civil Española, para que tenga una idea clara, de quienes fueron los responsables y porque lucharon a toda costa para que asesinaran a tantos Españole inocentes, una verdadera Masacre al pueblo, donde la orden de Matar la dio el Rey de esa Época.
He aqui una prueba de que el que escribe esta historia que usted difunde es solo a medias verdades. y le cuento que ese Rey que hoy Abdica, antes de que lo nombraran Rey, y mandara a callar aun presidente de otro país, (debe ser que por la costumbre de mandar Callar a todos los presidentes que El Gobernó incluyendo a Rajoy) antes de que se supiera uno de los tantos Amoríos Extra Matrimonial, antes que aumentara la cuota que asignan para el vivir como Un Rey, la cual se la debitan a cada uno de los trabajadores, desde el mas Rico hasta el mas pobre, sin importarle la verdadera crisis que hoy viven los Españoles, y que quieren tapar con un dedo, antes de que su Yerno protegido por su esposa la Infanta Hija del Rey, los descubrieran y saliera a la luz publica, uno de los tantos actos de Corrupción por ellos ejecutados, Antes que Asesinara a un Centenar de Elefantes y otros seres vivos, lo cual lo hacia para satisfacer sus ansias de Asesino, Este Rey ASESINO A SU HERMANO MAYOR, DE UN TIRO PARA QUEDAR COMO ÚNICO HEREDERO DE LA CORONA. que le parece este pasaje de la historia que no cuentan los interesados en que creamos que el Rey es un enviado de Dios. que cosas con los Escribidores, pero no por esto dejen de Escribir medias Verdades, mas bien insto a los Leedores, y no crean todo lo que les llega por todos estos medios, si no que busquen la otras fuentes de información y así saquen sus propias conclusiones. Parece en el medio de la tormenta y vean para los dos lados y serán mas Objetivos. Que vivan los Escribidores... Pero cuidence los Leedores, que a lo mejor El Rey nos manda a Cazar...
PD: EL REY PARA QUE SU ORDEN SE CUMPLA MATA, SERA QUE EL PRESIDENTE CHAVEZ LE HIZO CAZO OMISO A SU ORDEN DE QUE SE CALLARA Y NO SE CALLO... LO MANDO A MATAR ??? INVESTIGUEN Y SE SORPRENDERÁN...".
Como dice el lector, es muy importante trasladarse a la historia y, por ello, desde la historia va la respuesta.
El rey Alfonso XIII renunció al trono en 1931, cinco años antes de que se desatara la conflagración civil en 1936, de manera que fue imposible que el renunciante ordenara matanza alguna, sobre todo cuando el alzamiento fue comandado por el entonces general Francisco Franco, quien particularmente no se caracterizó por su admiración hacia el renunciante real y menos hacia su hijo don Juan de Borbón.
Con relación al rey Juan Carlos I, aludí expresamente “las cuestionadas conductas de personajes de la familia real, incluido el mismo rey con su safari, y el procesamiento de un yerno por corrupción”, por lo que en forma alguna ha habido un ocultamiento o una justificación de los hechos atribuidos a esos personajes.
En cuanto a que el rey Juan Carlos I “asesinó” a su hermano “para quedarse con la corona”, la afirmación es absolutamente falsa porque Juan Carlos era el primogénito, mayor que “Alfonsito”, el segundo hijo de Don Juan y Doña María de las Mercedes, siendo necesario advertir a) que ese oscuro evento sucedió en 1956, en pleno auge de la dictadura y cuando nadie anticipaba una sucesión, y menos monárquica, en el franquismo y b) que cuando, en 1969, el Generalísmo designó como heredero del poder al entonces príncipe Juan Carlos, enfáticamente advirtió que “…el Reino que nosotros...hemos establecido, nada debe al pasado…”, lo que evidencia que la designación de aquel fue producto de la férrea voluntad del “Caudillo de España por la gracia de Dios”, y no por un entente con la dinastía borbónica.
El Rey de España reina, pero no gobierna, es el Jefe del Estado, símbolo de su unidad y permanencia, arbitra y modera el funcionamiento regular de las instituciones, asume la más alta representación del Estado español en las relaciones internacionales, especialmente con las naciones de su comunidad histórica, y ejerce las funciones que le atribuyen expresamente la Constitución y las leyes, entre ellas la de Capitán General de los Ejércitos.
Como dice Octavio Vinces en un artículo titulado “Sueños de República”, puede ser, y es admisible, que la monarquía no sea del agrado de cualquier ciudadano porque es una entidad basada en la sangre y no en los principios de la libertad e igualdad de derechos; pero, en el caso de España y del rey, “es aquí —en la vida real, no en el mundo de las especulaciones— donde la monarquía, y don Juan Carlos en particular, juegan un rol fundamental para la España contemporánea. Negarlo sería una mezquindad. Y además poco práctico”.
Este escribidor agradece al amable lector que le haya dado la oportunidad de volver a tratar sobre el rey, a quien con todos sus defectos, hubiera preferido antes que a muchos Presidentes republicanos que han arrasado con los países que han tenido a su cargo.
En fin, ya Felipe VI es rey.



“LA SEGURIDAD DEL ESTADO ESTÁ POR ENCIMA DE CUALQUIER PROCEDIMIENTO JUDICIAL”

Esta frase ha sido pronunciada repetidamente a lo largo de la historia, textualmente o con términos alusivos al interés general sobre el particular, o a la seguridad nacional, mote que, para algunos venezolanos, trae más bien el recuerdo del tenebroso cuerpo policial del mismo nombre que dirigía el célebre Pedro Estrada durante los tiempos de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez. Todo con el objetivo de justificar la fuerza bruta sobre la fuerza de la ley.
Sea cual sea la forma como ha sido dicha, la frase concentra el desprecio por el estado de derecho y por la seguridad jurídica y, con ella, se están echando por la borda los principios democráticos y de derechos humanos. Claro que el interés público está por encima del particular, pero regulado constitucionalmente con normas como el debido proceso, el acceso a la justicia, el derecho de defensa y demás derechos y garantías. Jamás, a lo macho, bajo ninguna circunstancia, porque si se sospecha que está peligrando la seguridad del Estado, o la nacional, da lo mismo, existen los caminos legales para salvaguardarla, como es la detención “in fraganti” de autores de delitos, prevista en la Constitución de 1999.
Pero lo que parece extraño es que la frase haya sido pronunciada por el burgomaestre caraqueño, quien sufrió la pérdida de su padre, el luchador social y activista político Jorge Rodríguez, asesinado en 1976 por sicarios de la DISIP mientras le aplicaban tortura física, en los tiempos de CAP I, cuando se investigaba el secuestro del industrial William Niehous, recientemente fallecido a los 82 años de edad –hecho delictivo de suma gravedad y que afectaba el interés general del país en ese momento-, lo que en ningún supuesto justificó que, en ese sonado caso, se pusieran de lado los procedimientos judiciales al punto de costarle la vida aquel ciudadano.


LA ONU Y LA INDEPENDENCIA DEL SISTEMA JUDICIAL

Informan los medios que relatora especial de la ONU, Gabriela Knaul, afirmó estar "muy preocupada" por la falta de independencia de magistrados y miembros del Poder Judicial en Venezuela. Al efecto, afirmó tener una gran inquietud por la interferencia del poder político en el Poder Judicial y el incremento de los incidentes que vulneran los derechos humanos de los jueces y fiscales venezolanos; y que desde que comenzó su mandato hace cinco años ha recibido innumerables denuncias sobre la falta de independencia de los jueces y los fiscales en Venezuela, concluyendo en la existencia de dos problemas fundamentales: la provisionalidad de los jueces y fiscales en sus cargos y la falta de magistrados y jueces de carrera, lo que impide que se cumpla con el principio de inamovilidad judicial, porque, al estar esos funcionarios sujetos la posibilidad de ser removidos, es factible que se abstengan de conocer de casos delicados, o ser sustituidos arbitrariamente en caso de asumirlos.
Esto no es nada nuevo. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos, en distintos informes, ha alertado acerca de la provisionalidad de los jueces, fiscales y demás funcionarios del sistema de justicia y la ausencia de una institucionalidad en el acceso a la carrera judicial lo que atenta directamente contra la inamovilidad judicial.
En lo interno, el expresidente de la Academia de Ciencias Políticas y Sociales y profesor emérito de Derecho en la Universidad Católica Andrés Bello, Alfredo Morles Hernández, en declaraciones recogidas por El Universal en su edición del 16 de junio de 2014, ha afirmado que hay ausencia de autonomía e independencia de los Poderes Públicos y agrego que en el país no existe separación efectiva de poderes; y el profesor Gustavo Briceño Vivas, en un artículo publicado en el mismo diario el 17 de junio de 2014, titulado “Tribunales gobernadores”, se ha pronunciado en términos críticos sobre la independencia del sistema de justicia, afirmando que los tribunales y los órganos de control social como la Fiscalía y la Defensoría del Pueblo, han puesto de lado sus atribuciones y competencias para situarse como expresión de los mandatos políticos del gobierno, desnaturalizando sus funciones y alterando desde sus bases los mandatos democráticos que el pueblo ha construido producto de la voluntad popular.
En la realidad, el panorama descrito difiere de los principios universales aprobados por la ONU sobre independencia judicial, pues la función judicial no es un empleo ni un simple cargo en el cuadro de la administración pública. Se trata de una carrera profesional que amerita de la vocación por la administración de justicia y, para ello, se requiere un sistema de selección y acceso a la función judicial y que, una vez ganados sus cargos, permanezcan en ellos sin ser removidos al antojo del organismo o persona que les designaron, porque la inamovilidad es inherente a la carrera judicial.
Para finalizar, las palabras de un abogado, José Aguilar Lusinchi, quien en un artículo publicado en El Universal el 21 de junio de 2014, titulado “El sueño de un abogado”, sintetiza el deseo de todo abogado que haya acatado fielmente el décimo mandamiento de Couture, “ama tu profesión”:
“Me atrevo a tomar la frase de Luther, y decir: Yo tengo un sueño. Yo sueño con un sistema judicial cuyos jueces no figuren en listas de bandas de criminales, como la conocida banda de los enanos que ha sido denunciada innumerables veces. Yo sueño con unos tribunales eficaces, donde sus empleados no deban caer en extorsión por una sentencia que favorezca a una de las partes, por un favor para esconder total o parcialmente un expediente, incluso por una simple fotocopia. Yo sueño con unos Juzgados que no sea el brazo zurdo de un gobierno tirano. En fin, yo sueño con un poder judicial imparcial que sentencie antes que el poder ejecutivo, y vele por la seguridad jurídica de todos los venezolanos por igual”.


EL PODEMOS ESPAÑOL Y VENEZUELA

Informa la prensa española que el emergente grupo PODEMOS ha utilizado para su campaña el peculiar sistema denominado crowdfunding, lo que significa financiación colectiva, consistente en que, en vez de presentar un gran proyecto, recurrió a objetivos menores, como una furgoneta, el spot electoral o el buzoneo y, con el éxito electoral obtenido en las elecciones al Parlamento Europeo, donde han alcanzado más de 1 millón 200 mil votos que le dan derecho a 5 eurodiputados, recibirán ahora 1 millón 500 mil euros de dinero público.
Esa estrategia la llevó adelante la cabeza visible de PODEMOS, Pablo Iglesias, un profesor de la Universidad Complutense, quien con otros colegas de la misma casa de estudios, entre ellos el conocido asesor del gobierno venezolano Juan Carlos Monedero, constituían una fundación denominada CENTRO DE ESTUDIOS POLÍTICOS Y SOCIALES (CEPS), dedicada a formar consensos de izquierdas y que ha colaborado técnicamente en el diseño de políticas públicas en Venezuela, Ecuador, Bolivia, El Salvador y Paraguay.
Para su financiamiento, informa El País, de España, que el CEPS ha recibido desde 2002 al menos 3,7 millones de euros del Gobierno de Hugo Chávez, según las cuentas depositadas en el registro de fundaciones del Ministerio de Cultura. En algunos ejercicios, los pagos del Gobierno venezolano, retribuciones por convenios de asesoramiento político, superaron el 80% de los ingresos de esta fundación “sin ánimo de lucro” nacida en 2002 para promover “la redistribución de la riqueza”.
Como se observa, y aunque sus dirigentes lo nieguen, la asistencia económica se extendió hasta PODEMOS, partido que sorprendió en las euro elecciones parlamentarias, gracias a los aprendizajes adquiridos de este lado del mundo y del dinero que desde acá se le aportara.


sábado, 7 de junio de 2014

REFLEXIONES A PRIMEROS DE JUNIO 2014

EL REY HA ABDICADO: VIVA EL REY


La abdicación del rey Juan Carlos I ha generado una expectativa y hasta una alharaca que va más allá de las revistas del corazón, y transciende los límites de la madre patria. Para entenderlo, hay que hurgar en la historia.

En 1931, visto el triunfo de los partidos republicanos en unas elecciones municipales, el rey Alfonso XIII optó por renunciar al trono, dando paso a la segunda República española.

Luego de la terminación de la guerra civil, e iniciada en 1939 la dictadura del generalísimo Francisco Franco, el rey Alfonso XIII, desde su exilio romano, abdicó en favor de su hijo, don Juan de Borbón, en 1941, quien vanamente esperó por su acceso al trono, mientras la autocracia franquista se fortalecía en el poder hasta que sorpresivamente, en 1969, Franco dirigió a las Cortes un mensaje “en relación con el artículo 6º de la Ley de Sucesión en la Jefatura del Estado”, en el que designaba como su sucesor al príncipe Juan Carlos de Borbón, siendo el caudillo enfático en su discurso:

“...creo necesario recordaros que el Reino que nosotros...hemos establecido, nada debe al pasado; nace de aquel acto decisivo del 18 de Julio, que constituye un hecho histórico trascendente que no admite pactos ni condiciones...Se trata, pues, de una instauración y no de una restauración, y sólo después de instaurada la Corona en la persona de un Príncipe comienza el orden regular de sucesión que se refiere en el artículo 11 de la misma ley...”.

El príncipe, al aceptar la designación de sucesor, respondió al anciano gobernante así:

Quiero expresar, en primer lugar, que recibo de Su Excelencia el Jefe del Estado y Generalísimo Franco la legitimidad política surgida el 18 de julio de 1936, en medio de tantos sacrificios, de tantos sufrimientos, tristes, pero necesarios, para que nuestra Patria encauzase de nuevo su destino”.

Como se observa, lo que hizo el anciano gobernante fue designar como su sucesor al príncipe Juan Carlos de Borbón, instaurando de nuevo la monarquía, pero no como antecedente de la que había dejado de reinar en 1931, sino de la continuación del movimiento franquista, por lo que, a la muerte de Franco, el designado sucesor asumió las funciones de Jefe de Estado en 1975.

Pero, sorpresivamente, Juan Carlos, en lugar de aferrarse a los principios del franquismo que había jurado –“Usted fue, simultáneamente, el peor error de Franco y el mejor acierto de la España moderna”, Laureano Márquez dixit-, colaboró en el proceso de transición que había iniciado Adolfo Suárez hasta que en 1978, se promulgó la Constitución en la que, soberanamente, el pueblo español instauró la monarquía como forma de gobierno con el rey Juan Carlos I a la cabeza, dejando atrás los viejos y oscuros tiempos absolutistas de los Reyes Católicos, las casas de Austria y de Borbón, y del autoritarismo franquista, para dar los pasos adecuados que convirtieron a España en una nación democrática, moderna, acorde a las innovadoras corrientes que daban pasos hacia la Unión Europea.

         En cuanto a Iberoamérica, Juan Carlos I, o simplemente el rey, volteó la mirada hacia el continente americano con voluntad de mantener los vínculos históricos con sus antiguas provincias, con la celebración del V Centenario del descubrimiento de América, y la instauración de las Cumbres Iberoamericanas para realzar los valores que nos unen por siglos y que, a la vez, mostraron al resto de la Unión Europea que España no estaba sola en el viejo continente sino que tenía presencia en las Américas. Famosa es la anécdota cuando, mostrando su lado humano al apartar su sobria y objetiva figuración, abrió la boca para preguntar su “por qué no te callas”, al ex Presidente Hugo Chávez.

En cuanto a la democracia, el rey siempre demostró su apoyo a los gobiernos legítimos, con lo cual contribuyó a que las dictaduras que se mantenían en los distintos países americanos fueran debilitándose para dar paso a gobiernos respetuosos de los derechos humanos.

Abandonar la corona mediante la abdicación no sería una decisión fácil, no solamente por lo que significa para pasar a engrosar las filas de los “jarrones chinos” sino cuando la institución monárquica está siendo atacada desde distintos flancos. Por un lado, las cuestionadas conductas de personajes de la familia real, incluido el mismo rey con su safari, y el procesamiento de un yerno por corrupción; y por otro lado, la necesidad de remozar la monarquía para adaptarla a los tiempos que corren; y es allí donde, precisamente, se vuelve a remarcar la grandeza del rey al dejar el trono a quien corresponde, el Príncipe Felipe de Asturias, porque sabe que su hijo cuenta con la capacidad de afrontar el reto y la relegitimación de la monarquía como institución del marco constitucional español.

Qué lección la del rey para tanto gobernante republicano. Como finalizó Laureano su famosa carta:

Nosotros al independizarnos cambiamos la monarquía por una caterva de reyecitos que nunca han sido constitucionales. Se quedaron en la monarquía absoluta y creen que su poder está fundado en el derecho divino, pero no de Dios, sino de lo divino que es permanecer en el gobierno, más como caporales que como estadistas”.



EL REMEDIO RESULTÓ PEOR QUE LA ENFERMEDAD

La democracia ha sido definida de distintas maneras pero una de las más sencillas es que se trata de una forma de gobierno -sea republicana o monárquica- en la que el poder es ejercido por el pueblo, mediante mecanismos legítimos de participación en la toma de decisiones políticas. 

El máximo representante del pueblo en una democracia es quien ejerce el Poder Ejecutivo, es decir, el Presidente del gobierno, sea en el sistema republicano o monárquico; y existen otros cargos ejecutivos de rango regional o local, y cargos legislativos, para los cuales democráticamente se seleccionan candidatos mediante el voto; y, asimismo, el Poder Judicial integra la trilogía de poderes que caracteriza al sistema democrático y a los que se conoce como los Poderes Públicos.

Parte fundamental del juego de la democracia son los partidos políticos, esas entidades instituidas para contribuir a la determinación de la política nacional y a la formación y orientación de la voluntad de los ciudadanos, así como a promover su participación en las instituciones estatales mediante la formulación de programas, la presentación y apoyo de candidatos en las elecciones, y la realización de cualquier otra actividad necesaria para el cumplimiento de sus fines.  }

Pero la democracia, como sistema, siempre ha sido objetivo de los anti demócratas que persiguen su destrucción para lo cual se valen de cualquier medio incluso la fuerza y utilizan determinados argumentos, como la pérdida de la institucionalidad, es decir, que las instituciones, incluyendo a los partidos políticos, están desfasadas y no se ajustan a los tiempos modernos y, además, son cuerpos corroídos por la corrupción administrativa.

No cabe duda de que en las instituciones, integradas por seres humanos, se den tanto el desfase como la corrupción, pero siendo la democracia un cuerpo social, tiene la capacidad de autocomposición y readaptación para que continúe perpetuándose como la mejor forma de gobierno. Por ello, es necesario reforzar la democracia y, al efecto, las instituciones y los partidos políticos tienen que comprender el papel que les corresponde, aplicando los correctivos que el propio marco constitucional les ha dado, y enderezar los entuertos que pueden ser muchos, sin caer en trampas ni en promesas de falsos profetas o de iluminados.

Para ello, deben las instituciones remozarse democráticamente aceptando e imponiendo los cambios necesarios para la subsistencia del sistema y, por otro lado, enfatizar en la transparencia administrativa sin privilegios ni preferencias, haciendo que los culpables resulten sancionados.

         En el pasado, algunas sociedades cayeron en la celada: Ciertamente, sus gobiernos democráticos estaban penetrados por la ineficiencia y la corrupción, lo que no era admitido por las instituciones, pese a ser vox populi; y los ciudadanos, en lugar de presionar para fortalecer a la democracia, optaron por escuchar cantos de sirena: El remedio resultó peor que la enfermedad.



DIALOGAR, PARA QUÉ?

Se cuenta que en una oportunidad informaron a Lenin acerca de la detención y posible enjuiciamiento de unos propietarios de minas que habían iniciado una huelga. El tirano respondió que los fusilaran inmediatamente porque ellos (los revolucionarios) no estaban luchando por la justicia, sino por la revolución y su interés residía en eliminar a los enemigos, sostenedores de unas instituciones caducas.

El Partido Comunista de China llegó a plantearse la necesidad de negociar la paz y hasta de hacer las concesiones que se le impusieran pero si luego el Kuomintang desataba la guerra civil, el Partido quedaría justificado para librar una guerra en defensa propia, ateniéndose rigurosamente a los siguientes principios: unidad y lucha, unidad mediante la lucha; luchar con razón, con ventaja y sin sobrepasarse; utilizar las contradicciones, conquistar a la mayoría, combatir a la minoría y aplastar a los enemigos uno por uno.

El “carnicero de Cabañas”, Ernesto Guevara, por su parte, fue implacable en la aplicación de estos principios y de allí el mote que aún le persigue después de su muerte como ejemplo del sadismo y sicopatía conque trató a innumerables víctimas que hizo fusilar sin fórmula de juicio.

Si estos son los principios que sobre negociación tienen los revolucionarios, no entiende este escribidor cuál es el sentido de “dialogar” con ellos si al fin de cuentas su objetivo es destruir a sus adversarios.


Será que lo único que queda es, en la medida de lo posible, el juego democrático?.

viernes, 30 de mayo de 2014

REFLEXIONES A ULTIMOS DE MAYO 2014


EXPECTATIVA PLAUSIBLE O CONFIANZA LEGÍTIMA

Y MEDIDAS HUMANITARIAS

 

La expectativa plausible o confianza legítima comenzó a divulgarse a través del XV Congreso de Derecho Comparado celebrado en Bristol, Reino Unido, en 1998, resumiéndose en lo siguiente:

Si alguien se encuentra frente a una autoridad o ante su contraparte en una relación jurídica, tiene derecho válidamente a esperar que éstos continúen manteniendo una determinada conducta, aun cuando no exista una norma o una manifestación formal de voluntad a través de la cual se reconozca necesidad de su acatamiento, porque se ha creado una expectativa legítima a recibir el mismo resultado.

Este criterio, inicialmente admitido en Venezuela por la Corte Suprema de Justicia a finales de los 90´s, fue confirmado por la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia a mediados de los 2.000´s al sostener que la confianza legítima o expectativa plausible tiende a la existencia de confianza por parte de la población del país, en su ordenamiento jurídico y en su aplicación, por lo que comprende:

1.  Que los derechos adquiridos por las personas no se vulneren arbitrariamente cuando se cambian o modifican las leyes.

2.  Que la interpretación de la ley se haga en forma estable y reiterativa, creando en las personas confianza legítima de cuál es la interpretación de las normas jurídicas a la cual se acogerán.

3.  Que a las leyes no se les dará carácter retroactivo, salvo las procesales y las que impongan menores penas.

4.  Que la justicia se administrará en forma imparcial, idónea, transparente y responsable, o sea, que la interpretación que hagan los tribunales, en especial el Supremo, sea considerada idónea, responsable y no caprichosa ni sujeta a los vaivenes de las diversas causas, lo que conducirían a un caos interpretativo que afectaría la transparencia (no “tramparencia”) y la imparcialidad.

De esta manera, puede decirse que la expectativa plausible o confianza legítima es derecho vigente y, por tanto merece  el respeto debido, no solamente por quienes administran justicia, sino también por todo aquel que, al momento de tomar una decisión conforme al ordenamiento legal, está obligado a aplicar el criterio utilizado en un caso precedente.

Veamos un ejemplo.

Los artículos 5 y 25 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y el artículo 502 del Código Orgánico Procesal Penal suscriben un trato humanitario para quienes, privados de libertad o no, necesiten asistencia por su delicado estado de salud.

En ese supuesto, si un procesado en grave estado de salud solicita una medida humanitaria porque requiere de tratamiento médico adecuado, la autoridad judicial está obligada a otorgársela, en función de los citados dispositivos legales; y si, posteriormente, otro procesado que se encuentre en tales condiciones invoca los mismos motivos para recibir igual tratamiento, la autoridad judicial en ese caso está compelida por la expectativa plausible o confianza legítima que tiene este último procesado a recibir igual trato que el que le precedió.

 

 

¿LA DEUDA POR PASAJES AÉREOS, QUIENES LA PAGARAN?

 

El tema se inicia a raíz del control de cambios al contemplarse en los convenios cambiarios firmados entre el Banco Central de Venezuela y el Ministerio de Finanzas que los pasajes aéreos serían pagados a una tasa preferencial determinada,  pero resulta que esa deuda se fue incrementando a cuantiosos montos en dólares americanos, porque oportunamente el Estado no liquidaba el importe respectivo a las líneas aéreas.

Entretanto, es un hecho notorio, las líneas aéreas fueron paulatinamente incrementando el precio de los pasajes para protegerse de la dilación de los pagos, llevándolos incluso a precios astronómicos. Por ejemplo, un pasaje aéreo Caracas-Sao Paulo-Caracas llegó a costar en el mes de septiembre de 2013 Bs. 27.000 aproximadamente, algo cercano a US$ 4,500, cuando el tiquete aéreo Caracas-Madrid-Caracas, que es el doble de la distancia, solamente costaba la mitad, más o menos.   

Ahora resulta que, según informaciones de prensa, las acreedoras y el deudor han comenzado a negociar la deuda y, aparentemente, aquéllas han convenido en hacer una “quita”, vale decir, un descuento al deudor para facilitar el pago de las facturas vencidas.

Entonces, si las acreedoras elevaron los precios -sobrefacturaron- para protegerse económicamente y ahora hacen un descuento al Estado, causaron un perjuicio a los intereses económicos de los viajeros. En otros términos, los viajeros “pagaron el pato”.

 

ESTRÉS: ACELERADOR DEL RELOJ CELULAR


 

El 29 del corriente mayo, ABC.es publicó un interesante artículo titulado “Tóxicos que acortan la vida”, referido a algunas sustancias a las que estamos expuestos       que a diario aceleran el envejecimiento y pueden marcar la diferencia entre cumplir años con salud o con achaques.


El autor relata una serie de elementos que inciden en la salud del ser humano, entre ellos, el envejecimiento celular, el tabaco -el “top ten” de todo lo malo-, la radiación U V solar, la quimioterapia, el arsénico y el benceno, la obesidad y el estrés.


Como se trata de un tema de salud, y por tanto de significación para el ser humano, quiso este escribidor traer el tema a colación, a título de consideración para todos, especialmente para mis paisanos y mis no paisanos que aman a Venezuela, pero centrándola en el estrés, sobre el que el articulista dice:


No es una sustancia concreta, pero influye en el envejecimiento. Un poco de estrés es bueno y estimulante. Un exceso ya no lo es tanto. Diversos estudios muestran, según los investigadores de California, que favorece la aparición de enfermedades cardiovasculares, disminuye las defensas, afecta a la memoria y favorece la muerte neuronal”.  

 Como se observa, el estrés, si bien puede ser razonable como se indica, cuando estamos en medio de un torbellino de inseguridad, alto costo de la vida, escasez, protestas aun pacíficas y pare usted de contar, si no lo controlamos y mantenemos la racionalidad,  nos alcanzará y atrapará con sus redes, dando al traste con la posibilidad de una calidad de vida cada día mejor que compase el reloj celular.

A desestresarse!!!!

 
NO VIOLAMOS NINGUNA LEY

Recientemente, un sujeto del mundo político ha hecho pública una curiosa información referida a una pantomima de una acción absolutamente ilegal y delictiva que implica un magnicidio político y a un imaginario golpe de Estado.

Al ser cuestionado y rechazado por los presuntos magnicidas e imaginarios golpistas, el individuo de marras ha respondido, cual párvulo del primer grado que pareciera no haber salido, que “no violamos ninguna ley” al denunciar los torticeros y ridículos hechos.

  No se trata de dirimir entre tirios y troyanos, ni de ratificar que toda afirmación tiene que estar dotada de la correspondiente prueba, ni siquiera si la imputación es una farsa o no, sino de algo elemental: Nadie puede ser juez y parte a la vez. En efecto, si alguien hace alguna afirmación que finalmente resulta cuestionada, el único que puede resolver la controversia es aquel poder al cual constitucionalmente la ha sido asignada la facultad de dirimir las diferencias entre partes.

Por consiguiente, como en el aludido caso el declarante fue contradicho por aquellos a quienes acusó, su afirmación de no haber violado ninguna ley, no es más que una infantil argumentación.